La REM presenta el estudio sobre el impacto socioeconómico de las matemáticas en España

  • Las matemáticas son directamente responsables del 10% del PIB y del 6% del empleo, según el primer informe que analiza la intensidad matemática de la economía del país

El primer estudio que mide la “intensidad matemática” de la economía en España, realizado por Afi (Analistas Financieros Internacionales) por encargo de la Red Estratégica en Matemáticas (REM), de la que forma parte el Basque Center for Applied Mathematics – BCAM, concluye que las matemáticas son ya directamente responsables de “más de un millón de ocupados” -el 6% del empleo total- y de más del 10% del PIB”. Además, las profesiones intensivas en matemáticas son las que más crecerán en los próximos años. Pero el estudio también alerta de que el tejido empresarial español se nutre de menos matemáticas que el de los países del entorno, y que, si esto no cambia, la economía española perderá competitividad.

Las matemáticas son un bien “estratégico” que “acelera el crecimiento económico”, señala el nuevo informe, titulado Impacto socio-económico de la investigación matemática y de la tecnología matemática en España, que fue presentado ayer en Madrid, con la presencia de la ministra de Industria, Comercio y Turismo y una amplia representación de la empresa y de la comunidad de investigación matemática.

Nunca antes se ha cuantificado el peso de las matemáticas en la economía española, y de hecho no existe una metodología estándar para hacerlo. Pero los promotores del informe lo consideran indispensable, tanto para la industria como para los decisores públicos: “Las matemáticas se ven como algo en lo que investigamos unos cuantos académicos alejados de la realidad cotidiana, pero lo cierto es que son cada vez más un recurso nacional estratégico”, afirma Tomás Chacón, de la Universidad de Sevilla y coordinador de la REM, una red de conocimiento que integra a toda la comunidad matemática española y busca promover la transferencia de resultados matemáticos al tejido empresarial. “Aplicar las matemáticas a todos los sectores económicos es lo que está dando ventaja a los países en los mercados, y ahora, por primera vez, tenemos los números que lo demuestran”, añade Chacón.

A la vista de las conclusiones del trabajo los propios matemáticos se declaran sorprendidos: “El impacto de las matemáticas en términos de valor económico y empleo alcanza valores sorprendentes”, escriben en el prefacio. Las matemáticas añaden valor “por supuesto en los modernos servicios digitales, comunicaciones e internet”, pero su uso se expande velozmente también “en sectores más convencionales”. Además, “las ramas económicas que más usan matemáticas son las más productivas y las de mayor perspectiva de crecimiento”.

Con este estudio los matemáticos españoles han querido aproximarse a ámbitos de los que han estado tradicionalmente alejados: la empresa y los jóvenes. “En países muy dinámicos económicamente hay mucha más transferencia de conocimiento matemático a la industria”, dice Guillermo Curbera, de la Universidad de Sevilla, responsable del estudio por parte de la REM. “A los chicos y chicas queremos decirles que si les gusta crear matemáticas ahora también pueden hacerlo resolviendo retos de la industria, aplicando su potencia intelectual y su creatividad al ámbito productivo, que es una de las fuentes más ricas de problemas”.

Medir un recurso invisible y sin dueño

Para llevar a cabo el estudio los expertos de Afi se inspiraron en los escasos precedentes conocidos de trabajos similares en otros países, en concreto los realizados por Deloitte en Reino Unido (2012) y Países Bajos (2014), y por la consultora CMI en Francia (2015). Emplear la misma metodología de estos estudios ha permitido comparar los resultados entre países. El estudio realizado por Afi ha completado dicha metodología con el enfoque que la Fundación Telefónica (2012) otorgaba a la estimación del valor económico del español, dada la similitud que hay entre ambas disciplinas.

La propia metodología, y adaptarla al caso español, ha sido un reto en sí mismo, por los peculiarísimos rasgos de las matemáticas entendidas como recurso. Las matemáticas, explica el estudio, son especiales sobre todo por tres razones: no son de nadie; cuantas más personas las usan más valor adquieren; y son casi siempre invisibles en el producto final, a pesar de que también son ubicuas -están casi en todas partes-.

Estas características generan “fallos de mercado”: “Al no ser un recurso apropiable no existe un valor de mercado. Los sistemas de contabilidad nacional solo miden bienes privados, es decir, aquellos que tienen asignado un precio de mercado. (…) Que la investigación y transferencia tecnológica matemática no tenga un valor de mercado dificulta la medición de su peso en la economía española”, indica el informe.

Pero difícil no significa imposible. La metodología aplicada por Afi sortea este obstáculo considerando no las matemáticas en sí, sino los beneficios para quienes poseen y aplican el conocimiento matemático en sus actividades. Así las matemáticas se entienden como un bien privado que sí es cuantificable con las métricas al uso, puesto que los “salarios y beneficios” atribuibles a la matemática figuran en la información estadística de las instituciones públicas. (Ver: Cómo se hizo).

Expresado en términos no técnicos, para determinar estos valores Afi logró medir cuántas matemáticas usan en su conjunto los trabajadores españoles, y combinó esos datos con cuántas matemáticas encierran determinados productos. Analizó para ello el mercado de trabajo español empleando los microdatos de la EPA (Encuesta de Población Activa) con el detalle de hasta 170 ocupaciones diferentes, y moduló los resultados con opiniones recabadas en entrevistas personales a una veintena de expertos en transferencia matemática, tanto en centros de investigación como en la empresa.

Un millón de empleos

Su análisis revela que el impacto directo en empleo alcanza el millón de ocupados, lo que representaría alrededor del 6% del empleo total de la economía española en 2016.

Esta cifra, y el conocimiento de la productividad por hora en cada uno de los 63 sectores Económicos contemplados en la EPA, permite conocer el PIB generado por las actividades con intensidad matemática: el 10,1% del PIB español total en 2016.

Pero las actividades intensivas en matemáticas ejercen además impactos indirectos, por ejemplo sobre la cadena de valor en su sector; e inducidos -el uso de las rentas derivadas de las actividades intensivas en matemáticas-. Si se contabilizan estos impactos, las matemáticas están detrás, en mayor o menor medida, del 19,4% del total de los ocupados en 2016, y generan el 26,9% del PIB total.

El informe muestra que las matemáticas afectan a todos los sectores, en las distintas fases del proceso productivo: desde el diseño, modelaje, simulación y prototipado de productos, a la optimización de procesos productivos y de organización y el análisis de datos. Por áreas, no obstante, las más intensivas en matemáticas son la informática, las actividades financieras, los servicios de telecomunicaciones y la rama de energía eléctrica y gas.

“Muy rezagada en profesiones de intensidad matemática”

Son datos que confirman la importancia económica de las matemáticas, pero que sitúan a España por detrás del Reino Unido, Francia y Holanda. Si en España las matemáticas son responsables directas del 6% del empleo total, en estos países la cifra oscila entre el 10% y el 11%. En cuanto al VAB, entre el 13% y el 16% del PIB total Reino Unido, Francia y Holanda es directamente atribuible a las matemáticas (10,1% en España).

Esta distancia “no sorprende en absoluto” a los autores del informe, que la atribuyen a “la diferente composición de la estructura productiva de la economía española” y a su “menor competitividad”, En concreto, “España destaca por estar muy rezagada en profesiones de intensidad matemática, como especialistas en bases de datos y redes informáticas, finanzas, profesionales de las tecnologías de la información o diseñadores de software y multimedia”.

Según Eurostat, en España alrededor del 30% de las ocupaciones son intensivas en matemáticas, mientras que la media de la Unión Europea-15 está en el 40%.

No son muy buenas noticias de cara al futuro, porque según la agencia de la Unión Europea Cedefop (Centro Europeo para el Desarrollo de la Formación Profesional), las previsiones de crecimiento de las ocupaciones intensivas en matemáticas para entre 2015 y 2025 son menores para España (0,47% anual) que para la Europa de los 15 (0,59% anual), “lo que ampliaría la diferencia actual”, señala el informe. “Eso a pesar de que las perspectivas de crecimiento del empleo para estas profesiones más que duplica las del resto de ocupaciones”.

Más formación matemática, más crecimiento

El estudio se completa con la mirada a otros indicadores también informativos de la relación entre matemáticas y economía, como el número de publicaciones científicas en el área de investigación matemática, o el de graduados en carreras de ciencia y tecnología (STEM, por sus siglas en inglés). Un análisis de 66 países halla “importantes efectos positivos de estos indicadores en la productividad de los trabajadores”, señala el informe.

En concreto, se estima que “si España incrementase la proporción de graduados STEM sobre el total de la población al mismo nivel que en Francia, la productividad del trabajo podría aumentar en un 2,2% sobre los valores actuales”.

El informe concluye con recomendaciones de política pública dirigidas al ámbito de la educación, a los propios matemáticos y a los gestores económicos y de I+D+i: más presencia de las matemáticas en los programas educativos; más comprensión por parte de los matemáticos de la aplicabilidad de sus conocimientos; aproximar los centros de investigación matemática al tejido empresarial; impulsar el gasto en I+D+i en las ciencias matemáticas; incrementar los incentivos a las matemáticas aplicadas; y visibilizar en el entorno empresarial las ventajas que reporta la incorporación de matemáticos.

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